Si miras a tu alrededor, casi todas las ayudas y servicios se centran siempre en la persona dependiente. Pero, ¿quién piensa en ti? ¿Quién cuida de la mujer que no duerme, que renuncia a su tiempo y que lleva toda la carga a la espalda?.
En Alma y Luz, hemos decidido dar la vuelta a la tortilla. No somos la típica empresa que te manda a alguien a casa para limpiar o hacer compañía al abuelo. Nuestro propósito real es cuidar de ti, de la cuidadora. Queremos darte las herramientas, el descanso y el espacio que necesitas para que vuelvas a respirar y a ser dueña de tu vida.


«Hola, soy Felicidad. Sé perfectamente lo que es enfrentarse a la soledad del cuidado, la impotencia de querer llegar a todo y el agotamiento físico y mental de llevar una carga tan grande a la espalda. He vivido esa realidad en mi propia piel.
Por eso decidí que las cosas tenían que cambiar y creé Alma y Luz. Este proyecto nace de una necesidad real y de la forma de innovar en el apoyo a nosotras: quería construir el espacio de comunidad que a mí me habría gustado tener cuando me sentía invisible.»
Cuidar también necesita espacios donde aprender y sentirse acompañada.